Envidia

Mi jefa, que tiene 8 años más que yo, se ha quedado embarazada por accidente, de

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Estabilidad

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Llevo 5 meses en el nuevo trabajo. Aunque nada es perfecto, estoy encantada con el cambio. Trabajo mucho? Sí. Viajo bastante? También. Pero mis niveles de estrés se han normalizado. Una de las pruebas es que llevo 4 meses de periodos regulares, de libro, de 28 días.

Si todo va bien, en unas semanas volveremos a empezar a buscar. Tengo que volver al médico para una revisión y puesta apunto. Pero mi grafiquita estable me da más esperanzas.

Eso, y que nos hemos pasado a la fruta&verdura ecológica. Pero eso es una historia para otro día.

Descanso

Este mes no estamos buscando un embarazo. Tampoco estamos haciendo nada por evitarlo.

Necesitábamos un descanso de decepciones. Tan pronto? Sí, tan pronto.

Y ha coincidido con un proceso de selección en el que me he metido. Me molesta variar los planes, pero lo cierto es que mi trabajo es un foco de estrés y desequilibrio en mi vida. Y la oferta tiene buena pinta, pero quién sabe.

La primera entrevista es el viernes.

Ay qué asco! Será?

Redoble de tambor, por favor.

Hoy, después de desayunar y acompañar a mi señor marido a la puerta, me he quedado ahí petrificada en la puerta, toda mona yo. Ay qué asco. Hay algo que quiere volver. Y me he girado para ir al baño.

Entonces mi marido ha abierto la puerta y me ha visto ahí, a medio giro, con cara de circunstancias.

Y le digo, creo que quiero vomitar. Y de repente, sonrisota. Eso es bueno, no?

10 minutos en el baño, con sensación de morir. Pero no he llegado a vomitar y de repente, tal cual había venido, se ha ido.

Repaso mentalmente todos los motivos que se me ocurren (además del deseado, claro). Embarazo bioquímico. El pastel de más que comí ayer. El calor. Embarazo psicológico. Tanto suplemento alimenticio. El trabajo, que no es bueno para la salud.

A ver si mañana hay suerte y me encuentro peor 😉

Mes 4: ovulado

Ya sé que la evolución de mis ciclos tiene muy poca importancia en la vida de los demás. De hecho, a mí misma me daría lo mismo si no fuese porque ah, sí, me despierto a la 1 de la mañana pensando que se me ha olvidado tomarme la temperatura basal. Vaya, que no pienso en otra cosa que mis ciclos, si ovulo o no ovulo, si hay o no hay bebé. En fin, paciencia, todas las fases pasan y esta también lo hará.

Subo el resumen de mis tests de ovulación de la última semana, que obra de arte! Ovulé en algún momento entre el día 14 y el 15 del ciclo, cosa que me parece fantástica y felicito a mi cuerpo ante tal hazaña! Si es que la última vez que le tocaba a este ovario, el perezosillo (dicho con mucho cariño), creo que me dio plantón y no ovuló. Pero este mes, nos hemos puesto las pilas con el plan súper fertilidad, y míralo él qué majo!

No sé si habremos hecho puntería, pero ahora empieza la espera. Al menos más tranquila porque siento que algo ha mejorado el tema.

Etapas

La vida son etapas, y por mucho que ahora me apetezca correr hacía la siguiente etapa que veo en el horizonte… la verdad es que la que me está tocando vivir ahora no está mal 😉

Probablemente pasaran varios años hasta que mi marido y yo volvamos a tener tanto tiempo a solas para charlar, o para dormir. Y el proceso por el que se buscan los bebés tampoco es para nada desagradable!

Así que sí, es veranito, a lo mejor nuestro último verano como pareja. Vamos a disfrutar esta etapa, lo que quiera durar! Empezando por este fin de semana de 3 días que aspecta muy bien!

 

Plan Súper Fertilidad

El tercer intento ha vuelto a fallar, así que es el momento de traer las armas pesadas. Este es el plan de súper fertilidad que he diseñado:

He comprado en Farmatest un montón de tests de ovulación. Como el próximo mes le toca el turno a mi ovario tonto menos despaviladillo (no lo vayamos a ofender!), me imagino que necesitaré muchos.

Luego en ebay he comprado el famoso termómetro basal para ir llevando la cuenta de mis ciclos. Con los tests en teoría ya sabré cuando ovulo, pero voy a llevar también el control de la temperatura por si mi aporta algo más de información.

También hemos comprado unos cuantos suplementos…(empecé mi búsqueda gracias al foro de SocPetit, súper recomendable para las catalanas):

Los dos:

Bayas de Goji: según internet, parece ser que lo curan todo menos el mal de ojo. Suben el conteo de espermas y aumentan la fertilidad, en livestrong hay varios artículos sobre el tema. Tomamos 25 bayas mezcladas con el yogur de la mañana, están ricas.

Maca andina: (ver, especialmente las referencias en la parte inferior, y también esto). Según el frasco, 2 cápsulas al día.

Ella (yo):

Damiana: desde el primer día del ciclo hasta la ovulación. Yo he comprado una ampolla, según el folleto tengo que tomar 25 gotas 3 veces al día, pero creo que voy a bajar un poco la dosis.

Zumo de pomelo: desde el primer día del ciclo hasta la ovulación, hace más líquido el flujo cervical. No me gusta nada, así que me bebe el zumo de un pomelo mezclado con zumo de uva blanca para suavizarlo. También intento tomar mucha agua durante el día, que algo hará para hidratar la zona.

Aquarius: desde la ovulación al final del ciclo, ayuda a que el ovulo fecundado se agarre mejor. Todavía no he empezado, pero supongo que una lata al día por la mañana.

Germen de trigo: lleva vitamina E y Zinc. Mezclo 2 cucharadas con el yogur de la mañana, no sabe a nada.

Ácido fólico y Omega 3: sigo con las mismas pastillas de ácido fólico y omega 3, son de Gestagyn. Antes de empezar a buscar el embarazo yo ya tomaba suplementos de omega 3, porque mejoran significativamente mi estado de ánimo.

Aceite de onagra: todavía lo estoy pensando, de momento no tomo porque contiene omega 6, que en general ya está demasiado presente en nuestra dieta normal (Artículos de referencia: 1, 2, 3). Para tomarlo, se recomienda sólo desde el principio del ciclo hasta la ovulación.

Él:

Omega 3: ayuda a la movilidad del esperma (para leer). Compramos el de gynea, a conjunto con mi ácido fólico + omega 3.

Ginseng: para dar más energía y velocidad al esperma (ver). La cajita decía que 2 pastillas al día, pero empezamos por una porque no quiero que el pobre hombre se me suba por las paredes.

Tanto suplemento no es barato, y tampoco es lo típico que compras en el supermercado. La damiana (7,17eur), la maca (21eur) y el ginseng (28eur) los compramos en una tienda de productos naturales en la illa diagonal (en el sótano). Las bayas de goji y el germen de trigo lo compramos en una tienda de la cadena veritas, ni idea de cuanto costó.

Mes 3: negativo

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Y, otra vez, demasiada ilusión y test negativo.
Por suerte mi marido asume el papel de animador, me está preparando un desayuno con zumo de naranja natural y me ha prometido invitarme a sushi esta noche.
Es el momento de sacar las armas pesadas, voy a investigar en profundidad y a ver qué podemos hacer para conseguirlo en el mes 4.